Cómo estar MOTIVADOS en el difícil camino por sostenerse

ENTRENA-SALUD-ENTRENAMIENTO-SALUDABLE-MOTIVACION-NO-EXCUSESPor: Alfredo Guillermo Della Puppa

Ahondar en el mundo del trabajo y continuar incrementando nuestra empleabilidad requiere de una preparación adecuada.

He aquí unas pautas para que el paso a paso no sea un proceso frustrante.

Mantenerse en un puesto de trabajo, exige “descubrir” que se puede alcanzar un crecimiento positivo tanto en lo personal como en lo laboral. Para ello es necesario poder autoevaluarnos, estar en permanente movimiento (siendo curioso y proactivo) y comenzar ¡YA!

En este entorno laboral siempre existen las OPORTUNIDADES junto a las AMENAZAS ya que, como en todas las CRISIS, el tren está pasando a nuestro lado. La persona debe comenzar a controlar su conducta, acorde a los tiempos que vivimos.

En este marco, el primer paso es entender que la decisión de seguir creciendo es el inicio de un proceso significativo de cambio, que necesita de una preparación adecuada y de acompañamiento en varios campos.

Para seguir siendo empleables es necesario que abordemos un proceso de introspección, en el cual analicemos por qué nos dedicamos a los que nos dedicamos y así descubrir qué valor le asignamos al trabajo que tenemos, como así también quÉ valor le asignan las personas que conviven con nosotros.

Esto nos llevará a poner en práctica, una vez asignado el valor de nuestro trabajo, el proceso de autoevaluación, encontrando cómo nos sentimos cada nuevo día cuando tenemos que llegar a nuestro trabajo, es decir, si por ejemplo nos notamos calmados, entusiastas o pesimistas.

Una vez que obtengamos el resultado de nuestra propia autoevaluación, debemos comenzar la acción de determinar que es lo mejor para mí ante esta realidad. Por ello, es necesario que entendamos que hacer lo que nos gusta permite recuperar la autoestima y ensayar la propia capacidad de adaptarnos frente los tiempos que vivimos.

Este cuenta de varias fases:

  • 1ª Fase – Zona de Confort: nos encontramos con una doble ceguera, no vemos que nuestro trabajo nos frustra y, por ello, continuamos trabajando y nos sentimos relativamente bien haciéndolo.
  • 2ª Fase – Contemplación/Estudio del Escenario: salimos de la ceguera y nos planteamos, tímidamente, la posibilidad de tener que modificar algunas conductas que nos generan ciertos malestares.
  • 3ª Fase – Preparación (para sentirse mejor): en esta etapa es muy común que comencemos a hacer algunos cambios, tales como reasignar un nuevo valor al trabajo que realizamos, comparándolo con posibles otros trabajos.
  • 4ª Fase – Acción (cómo nos sentimos): ocurre cuando no sólo nos planteamos no continuar con nuestra situación cotidiana sino que decidimos cambiarla, asumiendo lo que eso implica.
  •  Fase – Mantenimiento: sucede cuando nos encontramos con otras personas que llevan más de seis meses mejorando su perfomance laboral actual y mirando hacia afuera la posibilidad de nuevas expectativas.

Cuando pensamos que controlamos la situación y nos sentimos seguros de manejar nuestro futuro profesional, el entorno en el que nos desarrollamos nos puede jugar una mala pasada. La recaída no se supera evitando el cambio, se supera manejando la frustración, la pérdida de confianza y el temor a no lograrlo nunca, las oportunidades golpean nuestra puerta cuando menos lo esperamos.

Y para triunfar cuando decidamos subirnos al tren, es muy importante que contemos con el apoyo externo, es decir, con la colaboración de nuestro entorno más cercano.  Es necesario que nuestra familia esté informada del rumbo que le estamos dando a nuestra vida, ya que la relación con nuestros convivientes marcará la continuidad de este proceso.

Además, otras causas que dificultan la permanencia en este proceso pueden estar relacionadas a la compañía de trabajadores poco motivados, la ansiedad (pretender el cambio de inmediato) y al aburrimiento. Por lo general, estas sensaciones devienen de la dificultad para salir de la zona de confort, ese lugar donde nos sentimos seguros pero que impide que nos arriesguemos.

Finalmente, debemos recordar que el trabajo es un organizador psíquico, no es un fin sino un medio para la realización del ser humano y que sólo nosotros somos capaces de tomar las riendas de nuestra vida, adaptándonos a nuestro entornos y tomando las decisiones necesarias, que sin lugar a duda, van a influir en nuestro entorno familiar, social y laboral.

Hoy, el  mundo está en continuo cambio, la única manera de aprovechar las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías es adaptarse a dichas transformaciones y, para ello, hay que estar dispuestos a cambiar. Estos cambios muchas veces nos paralizan, pero debemos evitarlo recurriendo a un orientador laboral, manteniéndonos en formación permanente y creyendo que la suma de la perseverancia y la motivación serán, junto al camino adecuado, la clave de éxito.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s