La PUNTUALIDAD, ¿cultural o excusa?

Por: Isabel Loureiro

De una persona que no es puntual deducimos que no es organizada, que no se responsabiliza de sus compromisos, y, además, carece de toda planificación.

Obliga a su organización a ir a su ritmo. Es una disciplina que se aprende. Muy valorada en el mundo laboral. Un trabajador puntual da una gran imagen de su empresa.

Me defino como una persona puntual. Me gusta cumplir con mis citas, personales y profesionales, porque soy responsable. Me horroriza las personas que no cumplen con su horario, sobre todo si es por sistema.

En el mundo laboral la puntualidad, el llegar a tiempo y cumplir con tus obligaciones, es muy valorado. Refleja que eres responsable y trabajas en equipo. Porque si no llegas a tiempo a tu puesto, los demás tienen que ir haciendo tu trabajo. Si quedas con clientes y llegas tarde, da la sensación de no ser formal, pero no tú, sino la empresa. Nadie tiene que esperar por ti.

La puntualidad, ¿se nace o se hace? La puntualidad se aprende. Desde pequeños tenemos que responsabilizarnos con nuestras obligaciones. Tenemos que llegar puntuales al cole, al partido de fútbol, al cine, …. Tenemos que ser constantes con este aprendizaje, aunque seamos mayores. Y si no se cumple, no perdonarla, sino corregir la falta.

Como orientadora laboral trabajo con cita concertadas con anterioridad. Cuando llega la cita, hay personas que llegan tarde porque si. Esto hace que el tiempo que tengo destinado a su entrevista se acorte. Cuando les digo que se terminó y que concertamos otra cita para continuar con la conversación, se enfadan porque tengo que atenderles el tiempo estimado. Sí, claro, si llegaran puntuales. La siguiente cita, que está esperando, tiene todo el derecho a atendida a la hora concertada y con la duración determinada.

Para mí, la impuntualidad es una falta de respeto a los demás. Mi tiempo es tan importante como el de los demás. Y yo también tengo más cosas que hacer. He tenido que dejar tareas y trabajos preparados para poder a tenderte a ti a la hora concertada.

Cuando acudimos a evento público como un concierto, teatro, conferencia, … se espera unos minutos, y comienza. Una vez que se inicia no sé porque pero empieza a aparecer gente, hacen ruido, los demás nos tenemos que levantar para dejarles sentar, …. Yo me pregunto: ¿no es una falta de respecto al conferenciante, al artista, a los demás? Y lo que más rabia me da es que si dices algo la que no tiene respecto eres tú (la puntual).

Estoy convencida que hay dos causas que fomentan la impuntualidad: la falta de organización personal y querer hacer todo en un solo día, aunque sea un auténtico fracaso. Trabajamos como vivimos. Las personas que carecen de organización, obligan a sus empresas a tener que trabajar a su ritmo.

En mi caso, si no cumplo con los horarios de las citas, al final del día, se acumularían las personas en la sala de espera, con el consiguiente enfado. El trabajo administrativo quedaría acumulado. La base de datos no estaría actualizada. Las personas encargadas de la intermediación no tienen los datos de las candidaturas para ofertas de empleo, y los candidatos potenciales no pueden ser enviados porque no están sus datos en las bases. Alguien diría: pues quédate más tiempo para poder terminar tus tareas. Si me quedo, pero las personas de intermediación no tienen que esperar por mí para enviar las ofertas. En resumen, la entidad de trabajo quedaría colapsada.

Tengamos como propósito para este nuevo mes, empezar a ser puntuales y cumplir con nuestra planificación diaria. Se aprende, estoy convencida. Eso de que España es así, no lo creo. Son escusas. Pensemos que nuestra puntualidad nos ayudará a todos a gestionar el tiempo de manera eficiente y eficaz.

Término como empecé. Soy una persona puntual, responsable y organizada. Como soy en mi privada, lo demuestro en mi vida laboral. Me gusta que los demás cumplan con sus compromisos como lo hago yo.

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

2 thoughts on “La PUNTUALIDAD, ¿cultural o excusa?

  1. Estimados amigos excelente aportación y reflexión, sin duda la puntualidad es vital para la buena marcha de los negocios y las relaciones, en México tenemos un grave problema con la puntualidad tanto que existen costumbres para reducir la impuntualidad “A una boda te invito media hora antes , para que llegues a tiempo” Saludos.

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