Si Mulán y yo hubiésemos conocido el eneagrama

Por: Amparo Aparisi

¿Quién es la chica que veo ahí tras de mí? Así cantaba Mulán la canción “Mi reflejo” en la famosa película de Disney, anhelando obtener la fuerza para definir y mostrar su identidad en un país y época muy tradicionales.

Aun estando muy lejos de ser una aspirante a guerrera japonesa, una de mis vías de actuación habituales suele ser el autodescubrimiento o autoconocimiento, elegid el término que prefiráis. Y bien cierto es, que desde hace años intuía que mi personalidad era tipo “iceberg”, ya que había mucho más de lo que los demás podían observar desde la superficie. De muchos de estos aspectos era consciente y no los dejaba aflorar ni los daba a conocer por autoprotección, por miedo a no ser aceptada o porque prefería la visión reducida que otros tenían de mí.

Con los años me he ido conociendo mejor y si pudiera volver atrás, seguro actuaría de otro modo, pero de nada sirve lamentarse. Eso sí, como de todo se aprende, llevo tiempo rascando bajo la línea de flotación del iceberg pero en esta ocasión de forma totalmente consciente. Se acabó el poner por delante las opiniones ajenas y ahora toca saber y ser quien soy de verdad.

La última herramienta en la que me estoy formando con esta finalidad es el eneagrama de la personalidad. Para aquellos que no lo conocéis empezaré diciendo por explicarme de la manera más sencilla lo describiré como un mapa que nos ayuda a definir los aspectos más profundos de nuestro mundo interior. Este conocimiento se adquiere a través de la autoconciencia y de la detenida observación de nosotros mismos. Por medio de esta herramienta llegamos a un amplio conocimiento personal, entendiendo las razones que nos mueven a tomar determinadas decisiones o a haber desarrollado ciertos hábitos.

Realizando un test del eneagrama me quedé realmente sorprendida al responder muchas de las preguntas y elegir entre varias opciones, incluso llegando a cuestionarme cómo era posible que alguien me conociese tan bien, incluso mejor que yo. La respuesta está en el análisis de la forma personalizada que cada uno tenemos de percibir y entender la realidad. No hablo de una simple lista de cualidades personales a modo de lista de la compra. Hablo de descubrir nuestra motivación primaria o fuerza impulsora básica.

Bastante atrayente resulta la figura o diagrama que representa al enegrama: un círculo, un triángulo y una héxada o figura de seis puntas. Cada figura representa una ley universal y a través de ellas llegamos a descubrir el instinto primario predominante en uno mismo: de conservación social o sexual.

Las teorías dicen que aunque los tres instintos están presentes en cada individuo, nuestro ego se identifica más con uno de ellos. Como en anteriores ocasiones, confirmé uno de los rasgos de mi personalidad ya que soy una excepción a esta regla. Los tres instintos estaban perfectamente equilibrados en mi caso.

Queda mucho que rascar en lo que al eneagrama se refiere. Y por ello mi intención es seguir aprendiendo y conociéndome, para así poder aportar más a los demás.

Si compartes este interés por el autonocimiento, no dudes en valorar esta herramienta como opción, ya que con ella como diría Mulán “Mi reflejo me dirá quién soy de verdad”.

 

 

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s