Yo, mi Producto Mínimo Viable. Método Lean Startup

Por: David Lopera

Es muy común a la hora de querer emprender no saber cómo iniciar, en qué campo hacerlo, o si tengo madera de persona emprendedora. Pues bien, la metodología Lean Startup te puede ser de mucha ayuda para saber cómo dar tus primeros pasos y poder validar tu idea de negocio, antes de caerte con todo el equipo.
La filosofía Lean Startup fue creada por Eric Ries, del que recomiendo la lectura de su libro “El método Lean Startup”. Esta forma de pensar es utilizada para validar tanto productos como servicios que queramos ofrecer, y tiene como base el permitirnos cometer errores para así poder aprender de ellos de forma continua. Este fue el proceso que Thomas Edison empleó para la creación de la bombilla que resumió muy bien con estas palabras: “No fueron mil intentos fallidos, fue un invento de mil pasos”.

Lo primero que tienes que tener claro es que, para triunfar, tienes que intentar triunfar. Qué quiere decir esto? Pues que no te frustres ni te sientas un fracasado si a las primeras de cambio no logras lo que deseas. Date la oportunidad de errar, y utiliza ese error como una fase experimental de la que aprender para así ver qué funcionó, que falló y cómo poder mejorar o corregir el fallo.

En segundo lugar, yo siempre recomiendo intentar emprender en algo que te guste, te apasione, seas bueno o estés cualificado, esto no es otra cosa que descubrir cuál es tu “medio natural”. Tienes que intentar sentirte como “pez en el agua”. Si creas una empresa con estas premisas te será mucho más fácil alcanzar tus metas. Para profundizar más en este tema te recomiendo mi artículo “El cosmograma. Descubre tu propósito”.

En tercer lugar, conoce cuáles son tus recursos, qué presupuesto tienes, cuánto puedes invertir, qué conocimientos tienes, de qué herramientas dispones y de cuánto tiempo tienes para dedicarle a tu futura empresa. Todo esto será la materia prima que podrás utilizar para arrancar hoy tu idea de negocio, pues otra premisa de la filosofía Lean Startup es, actúa ya, emprende pero en algo que puedas hacer ya. Se trata de poner la primera piedra de tu proyecto, comenzar por ahí y siempre pensando en qué puedes ofrecer o vender a día de hoy. Con esto lo que evitamos es el típico desgaste inicial del emprendedor, pérdida de energía, desinterés y desazón al no ver nunca fecha para poder arrancar su idea. Pues démosle a vuelta a la tortilla y piensa cómo puedes ganar dinero ya, da igual que tu proyecto no sea perfecto, pero arranca, aprende del camino, ve mejorando, verás como así creces poco a poco.

Cuando ideamos en nuestro negocio solemos pensar en una súper empresa, con departamentos, muchos servicios, infinidad de productos y ventajas, muchos sectores de clientes pero…para el carro, es más fácil pensar en qué producto o servicio puedes sacar adelante, por pequeño que sea, la semana que viene, que intentar montar tu súper empresa en un año.

A la hora de crear nuestro propio negocio, podemos simplificar el proceso detectando tres fases esenciales: creación, validación y pivotaje.

Creación: Crea tu pequeño plan de empresa. Puedes usar el “business canvas model”, un esquema en una servilleta o un simple boceto. Se trata de tener claro qué puedes ofrecer, a quién y cómo lo vas a hacer. Contestando a esas tres simples preguntas se te aclararán muchas dudas. De nada sirve dedicarle 3 meses a hacer un plan de empresa si luego a las primeras de cambio he de cambiarlo en su totalidad, esto no quiere decir por supuesto que no lo hagas, simplemente, no te eternices en ello y si no sabes hacerlo, pide ayuda a expertos.

Validación: Como bien sabemos, el papel lo soporta todo, así que vamos a ver si lo que hemos ideado puede ser un negocio o no. Esta es la fase de actuar, lanzar nuestra idea al mercado y ver qué acogida tiene. Podemos hacerlo mediante encuestas en la calle, utilizando plataformas de Crowdfunding, o simplemente utilizando las redes sociales para ver si hay alguien interesado en lo que ofrezco. Es aquí donde podemos cometer errores, pues estamos validando nuestro producto o servicio mínimo viable.

Pivotaje: Es momento de corregir, adaptar, modificar o mejorar mi idea gracias a los errores que hemos cometido y a las impresiones que nos hayan dado nuestros primeros clientes. Si no hubiéramos lanzado la idea, nunca hubiéramos sabido si íbamos bien encaminados o no, y al final, los clientes me sirven de mucha ayuda para mejorar continuamente. Una vez hayamos pivotado desde nuestro producto o servicio inicial, volvemos a lanzar al mercado nuestra nueva idea… ¡y seguimos!

¿Qué hemos aprendido del método Lean Startup?

1º. A pensar en crear productos o servicios mínimos viables que desde hoy pueda ofrecer, más que en empresas que pueda crear en un futuro a medio-largo plazo.

2º. A ejecutar y actuar, si no pruebo nunca sabré si lo que quiero vender puede funcionar. Más vale sacar un prototipo mañana que intentar hacerlo cuando crea que es perfecto mi servicio.

3º. A aprender de nuestros errores y entenderlos como fases de enseñanza y mejora personal y profesional.

Quien nada hace nada logra, así que ponte en marcha y pasa a la acción. Y si necesitas ayuda, ya sabes dónde localizarme http://www.talentotu.com, donde te puedo ayudar sobre emprendimiento, creación de empresas, orientación laboral, empleo y coaching. También puedes hablar conmigo en Facebook, Twitter y Linkedin. ¿Nos ponemos a la acción?


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