¡Ser MAMÁ, nuestra empresa más importante!

Por: Mary Paz Herrera

Sin duda, la empresa más importante de las mujeres es ser MAMÁ. Esta afirmación surge de la pregunta realizada en diversos foros a cientos de mujeres con hijos, ante la pregunta: ¿a ti que te hace feliz? Siendo la respuesta categórica, mi familia, mis hijos…

No obstante de ser el rol de madres el que más nos importa, diversos estudios sugieren que es el que experimentamos con menor satisfacción; esto se interpreta como: “me siento abrumada como mamá”, “estoy preocupada”, “me exalto con facilidad con mis hijos”, “no me alcanza el tiempo”, “no les tengo paciencia”, “lo podría hacer mejor”, experimentando frecuentemente sentimientos de abandono y culpa, sobre todo cuando trabajamos, etc.

Entre los principales desafíos que hoy vivimos las mujeres es equilibrar nuestra vida personal, con la doble jornada; es decir las exigencias de las labores de la casa, que en la gran mayoría de los hogares continúan siendo responsabilidad de las mujeres; con las extensas y desbordantes presiones del mundo del trabajo.

Consejos útiles para ser y disfrutar SER MAMA
En todas las edades

Considero que el día a día nos abruma y nos olvidamos de que contamos con enormes recursos socioemocionales para tener un mayor acercamiento con nuestros hijos y acompañarles en su vida y proyectos para que sean felices.

A continuación te comparto una lista de consejos recopilada de emprendedoras, amigas, primas, tías y abuelas, todos ellos muy útiles que puedes tenerlos a la mano.

  • Si son niños, preocuparme menos y disfrutarlos más.
  • Los acompañaría para que fueran seres humanos felices y responsables.
  • Reiría, les abrazaría y diría cuánto les amo.
  • Yo pensaría en mejorar mi propio estado emocional y ser feliz: si yo estoy bien, mis hijos podrán estar mejor.
  • Educar a los niños y niñas con los mismos derechos, obligaciones y oportunidades.
  • Trataría de vivir sin culpa para ser más asertiva en mi comunicación con ellos.
  • Cumpliría mis promesas. Esto incluye establecer límites y hacerlos cumplir.
  • Comería chocolate, golosinas y caramelos.
  • Vería películas en casa con ellos.
  • Bailaría y cantaría.
  • No los llevaría a tantas actividades que les abruman y cansan.
  • Los aceptaría más como son, e impulsaría sus talentos.
  • Preguntaría a Dios antes de tomar cualquier decisión.
  • Observaría las situaciones desde los ojos de mis hij@s.
  • Sería más tolerante
  • Les enseñaría el valor del trabajo, del dinero.
  • Les enseñaría a ser mejores ciudadanos, sin queja, ser críticos con ideas y aportaciones, más participativos en la comunidad.
  • Les enseñaría a ser consumidores responsables, cuidadores del medio ambiente.
  • Apartaría en mi agenda tiempo para ellos.
  • Jamás darme por vencida, y si requieren ayuda, buscarla, no rendirme.
  • Comprenderles, recordar lo que yo hacía a su edad.
  • No sobreprotegerlos.
  • Por duro que parezca, es importante que asuman las consecuencias de sus actos por difícil que sea, para que aprendan.
  • Enseñarles el camino de la gratitud y del perdón.
  • Ser congruente, para que ellos aprendan a través de mis hechos; que hablan más que mis palabras.
  • Respetar sus decisiones.
  • Pedir disculpas cuando me equivoco.

EVITARÍA

  • Gritarles
  • Pegarles
  • Humillarlos
  • Compararlos
  • Manipularlos
  • Abandonarlos
  • Ignorarlos
  • Hacer las cosas que ellos pueden y deben hacer.

PROCURARÍA

  • Tenerles confianza
  • Disfrutarles
  • Besarles
  • Abrazarles
  • Alentarles
  • Bailar y cantar
  • Escuchar más
  • Regañar menos
  • Ser más tolerante
  • Enseñarles a ser resilientes
  • Corregirlos con amor y firmeza
  • Aprender a cocinar (sobre todo porque todo mundo tiene la idea de que las mamas deben cocinar rico)
  • No sentirme culpable de sus errores y fracasos

Independientemente de la situación de pareja, es importante que no pierdas de vista pedir la colaboración y el apoyo del padre en todos los aspectos: en la educación de tus hijos, económicamente y emocionalmente; esto no sólo es por el beneficio de los hijos, sino por tu bienestar económico, emocional y de salud. Es fundamental que fomentemos la presencia del padre amoroso responsable en todos los asuntos de nuestros hijos, ellos crecerán con más equilibrio emocional.

Hay una construcción social y cultural sobre el ser madre. Esto nos lleva a olvidarnos de nosotras y pensar primero en los demás, a descuidarnos de forma general, nuestra salud, estado emocional, capacitación, gustos personales, etc.;

Sin embargo, el principio fundamental es “si tú estás bien, ellos estarán mejor”. Cuida de ti, de tu salud, de tus emociones y procura un desarrollo equilibrado.

Buen camino…

Fuente: La Nueva Ruta del Empleo

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