Tipos de Inversores que deberías evitar

En este caso os queremos aportar unos cuantos consejos para evitar a inversores o business angels que no son recomendables y con los que no conviene iniciar acuerdos.

1. El inversor que se aprovecha de la inexperiencia

Esta clase de inversor es un depredador en el mundo de los emprendedores. Sus intenciones al involucrarse en los primeros pasos de la empresa y en la inversión son conseguir sacar provecho de la “falta de experiencia” de los emprendedores en temas de finanzas y en el cierre de acuerdos.

Con este inversor pueden pasar cosas como que se cierren acuerdos que no beneficien realmente a la startup, o que primen sus intereses personales por encima de los del proyecto que está en marcha. Las señales que lo delataran pueden ser que le diga al emprendedor “yo me encargo de todo”, o que le mantenga al margen por completo de las finanzas o los acuerdos.

2. El inversor que puede llevarte a litigios y juicios

A este inversor se le reconoce porque no se centra en la startup o en cómo mejorarla, sino que busca el modo de hacer más dinero a costa de emprendedores que no tienen recursos para defenderse. Este inversor usa la intimidación y las amenazas para arrinconar al emprendedor y conseguir que haga lo que él quiere, sabiendo que éste no podrá defenderse por falta de recursos si se han de poner demandas o ir a los tribunales a defender sus derechos.

3. Los inversores que coartan ideas  

Hay personas de negocios que tras llegar a la “cima” deciden convertirse en business angels. Muchos de ellos tienen la intención de invertir su capital en proyectos en los que involucrarse y participar, porque buscan apostar por nuevas ideas y se implican a fondo en la inversión que han hecho; participando y haciendo de mentores de los emprendedores, aportando ideas y consejos, etc.

Sin embargo, otros business angels, con un background en los negocios y mucha experiencia acumulada, no tienen intenciones tan buenas. Se trata de aquellos que, debido a su éxito, han desarrollado una creencia de que están destinados a la grandeza por la superioridad que han adquirido sobre los demás. Se les puede identificar porque suelen ser prepotentes, cuentan muchas historias sobre ellos mismos y sus opiniones son las únicas correctas, haciendo ver a los emprendedores con los que trabajan una actitud extremadamente crítica con sus ideas o propuestas, que termina coartando todos los proyectos que éstos proponen.

4. Los inversores “amigos”

Esta clase de inversor es el más difícil de ver venir, porque al principio el emprendedor pensará que puede confiar en él y que se va a convertir en su mejor amigo. Sin embargo, tras tanta simpatía habrá un contrato malicioso que, cuando la cosa empiece a ponerse interesante, usará en contra del emprendedor para tenerlo “pillado”. Esta técnica le sirve para llevar más control de la empresa e ir ganando terreno. La mejor forma de anticiparse a esta situación desastrosa es tener un buen consejero legal antes de firmar un contrato, aunque cueste dinero, la inversión merecerá la pena, para asegurarse de que todas las cláusulas del contrato son normales y no van a aparecer sorpresas.

5. Los inversores que se pasan con las tutorías

Como decíamos antes, hay inversores o business angels que se meten en este mundo de las startups por verdadera vocación y porque quieren ayudar a emprendedores, dándoles mentoring y aconsejandoles por el camino. Pero cuidado, el inversor “tutorial”, reconocible porque sujetará la mano del emprendedor en cada paso y en cada problema, puede traer problemas.

La oferta de la tutoría suena bien, pero tras dar el dinero, pronto se hace evidente que su ayuda, las 24 horas del día, es una molestia más que una ayuda. Al principio, el agradecimiento del emprendedor hacia su inversión puede otorgarle paciencia para soportar la “tutoría”, pero no paciencia infinita. El emprendedor también quiere, y debe,  desarrollarse solo y crear cosas por sí mismo, por lo que el inversor “tutorial” es como los padres; en algún momento hay que separarse de ellos para crecer.

6. Los brokers camuflados de inversores

Esta clase de inversor se presentará a sí mismo como abogado o contable y su función será la de intermediario entre los inversores reales y el emprendedor. El “broker” le pedirá al emprendedor que firme un acuerdo y en él tendrá que pagar una tasa para que se presente su proyecto a los inversores, que serán localizados por el broker. En ocasiones este acuerdo puede ser beneficioso, ya que puede que valga la pena pagar la tasa si los inversores que hay detrás son dignos de ella. Sin embargo, es importante informarse bien sobre éstos, ya que puede que no valgan lo que se pide por ellos.

Encontrar financiación puede ser el paso más doloroso que todo emprendedor ha de pasar. Las dudas, las inseguridades y los nervios saldrán a flote en este punto y es importante mantener la cabeza fría para ver con perspectiva todo lo que vaya sucediendo. No es prudente dejarse llevar por promesas, ni tampoco es necesario desconfiar de todo el mundo. Lo que sí recomendaría es tener ayuda; una persona o varias personas que sirvan de apoyo, a las que consultarles. De hecho, lo ideal sería que tuvieran conocimientos de las leyes, y en ese sentido es recomendable acudir a un abogado si es necesario, aunque haya que pagar ciertos honorarios. Pero si no es posible, nunca está de más hacer un poco de investigación propia e indagar uno mismo sobre esos aspectos del contrato o el acuerdo que no acaban de convencernos. ¡Ánimo, emprender es una gran aventura y hay muchas formas de hacerlo sin morir en el intento!

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s