Tienes un WhatsApps: Hola! Estás despedido

Por: Mª José Campillo

De repente suena tu móvil y es un WhatsApp del trabajo comunicándote que prescinden de tus servicios. ¿Qué ha pasado? ¿Esto puede suceder ?
Hace ya algún tiempo pude leer en varios periódicos y medios de comunicación una noticia relacionada con el despido preguntándose si se puede despedir a un empleado a través de un mensaje de WhatsApp. Al leer esto, me llevó a pensar sobre el uso que le estamos dando, en ocasiones, a las nuevas tecnologías y si realmente estamos sabiendo aprovechar las oportunidades que nos brindan. Por ejemplo, cada vez es más frecuente el uso de las redes sociales para comunicarnos, compartir información y relacionarnos, no sólo en nuestra vida personal sino, por supuesto, también en nuestro entorno laboral como una herramienta más de nuestro trabajo, pero no puedo entender cómo hemos llegado a plantear un despido a través de un mensaje, independientemente de que sea o no legal, que no lo es.

Actualmente las empresas invierten en políticas de reclutamiento, planes de acogida enfocados a mejorar la integración de los nuevos trabajadores o en planes de desarrollo conscientes del valor que supone para la empresa, pero por el contrario, nos encontramos que no se le da la misma importancia al proceso de desvinculación, llegándose a reducir éste a un mero trámite acompañado de una carta de despido, quizás justificado por la amplia oferta de trabajo de la que se había disfrutado sobre todo en los últimos años.

Seguramente esa bonanza laboral no demandaba desarrollar este tipo de acciones, dónde todavía se planteaba el trabajo de por vida, y en su defecto, la recolocación en otra empresa del sector era fácil dado la oferta de trabajo existente.

Pero la situación ha cambiado y de que manera. Hoy nos enfrentamos a un escenario muy diferente donde los despidos están a la orden del día y el acceso a un puesto de trabajo se ha convertido en una ardua tarea.

Las empresas se han visto en la necesidad de hacer recortes sustanciales, entre ellos, de personal con despidos de gran parte de la plantilla, despidos que se convierten en tragedia en muchas ocasiones para quién los sufre, momentos difíciles para los que no hay una política que establezca un protocolo de actuación en este caso, sin olvidar que son compañeros los que se van, y que también podemos ser nosotros.

Por lo que surge la necesidad de establecer ese protocolo de actuación que tenga en cuenta el proceso de desvinculación ya sea por despido o incluso de forma voluntaria.

Afortunadamente ya existe conciencia de esta realidad y nos encontramos con algunos ejemplos de organizaciones que comienzan a incluir estos procesos de desvinculación como parte de sus políticas de RRHH, donde se plantea incluso la contratación de empresas externas especializadas en la gestión de los despidos, teniendo en cuenta aspectos como:

  • Atención personalizada y única a cada proceso de desvinculación.
  • Negociación y gestión de emociones de los empleados.
  • Facilitar herramientas y alternativas a la búsqueda de empleo.
  • Y establecimiento de un plan de comunicación entre trabajadores y empresa, con feed-back directo que permita llevar un seguimiento y analizar en qué puede mejorar la empresa en futuros procesos.
  • Buen ejemplo de ello es la película “Up in the Air” (http://bit.ly/1N0Crza) donde muestra la importancia de realizar una buena gestión del despido y de las emociones, no sin cierto tono irónico, y con interesantes reflexiones en cuanto a este tema donde plantea el despido por videoconferencia, símil al ahora creado por whatsApp, aprovechando las nuevas tecnologías para conseguir una reducción de los costes sin prejuicio de perder la cercanía y el vínculo que se establece entre consultor y empleado.

Por lo tanto, si no entendemos el despido como un proceso más dentro de las políticas de RRHH y lo limitamos a un simple mensaje de texto, estamos deteriorando la imagen de la empresa y generando una desconfianza, más allá de los que se van, a los trabajadores que se quedan, a los que también hay que cuidar con el fin de que la empresa les siga pareciendo atractiva como empleadora.

Además, nos encontramos que en la actualidad se está produciendo un cambio de tendencia en las organizaciones, donde en lugar de realizar nuevas incorporaciones están volviendo a contratar a empleados que en su día fueron despedidos, trabajadores que conocen la cultura de la organización y su forma de trabajo, los denominados “empleados boomerang”.

Por lo que si no aprendemos a gestionar su salida difícilmente podremos recuperar en un futuro a esos empleados para nuestra compañía, siendo la implementación de estos procesos la que posiblemente marque la diferencia a la hora de atraer o recuperar talento respecto a la competencia.

¿Con cuántas de las personas que desvinculamos de nuestra organización nos encontraremos en un futuro?


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s