Midiendo resultados

El último mes del año tiene una función destacada en el desarrollo de las operaciones del emprendimiento o negocio. Evaluación y planificación cubren la agenda.

Lo que se hizo o se haya dejado de hacer ya es historia, diciembre, sirve para medir si se alcanzó lo esperado, ya con las cartas tiradas sobre la mesa y el año transcurrido. En el caso de Argentina 2016, diciembre ha de ser un momento de festejar lo alcanzado. En el caso que hayamos salido adelante, o al menos alcanzando el punto de equilibrio de nuestro negocio.

Ante un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo, cada día más, el mundo de ahora donde desarrollamos nuestros negocios y nos relacionamos con los clientes, exige en todo momento de nuestras mejores habilidades para sostenernos.

El capital más importante que tiene nuestro negocio es el capital humano. Es quien nos aporta las habilidades para sostenernos en el tiempo. Si definimos claramente el rumbo de nuestro emprendimiento, asignando responsabilidades cuantitativas y cualitativas a cada miembro de nuestro equipo, tendremos en claro los índices alcanzados eficiente y eficazmente, como así también las expectativas esperadas.

findeanoEl desempeño que se espera por cada persona, y su nivel de contribución al cierre de ejercicio, están cada día más relacionados con el modo de comunicación que tenemos para con cada uno de ellos.

Recordemos que la responsabilidad principal es conducir el barco a buen puerto. Nuestros colaboradores esperan un líder confiable, un líder al que le puedan entregar en confianza sus dones y talentos para bien de la organización que lideramos.

Hay que tener la mesura suficiente para reconocer abundantemente las contribuciones de “todos” nuestros colaboradores internos y externos, durante el ejercicio que finaliza y ponernos a trabajar en lo que harán en el venidero, sobre todo para superar las expectativas del período que finaliza, y por qué no, superar las esperadas comparándose especialmente con sus competidores directos.

Un entorno incierto, exige cada vez más innovación y creatividad, en todos y cada uno de los procesos que tengamos. Utilicemos el poder creativo de nuestra gente en la construcción de la planificación, tal vez, sin quererlo encontremos nuevas soluciones a problemas que para resolver, exige de ayuda externa. Preguntémosle al que todos los días hace lo mismo, de qué manera se podría mejorar ese proceso, en otras palabras, cómo podemos hacerlo mejor. Muchas veces, la mejor ventaja competitiva está al alcance de nuestras manos, y nos impedimos develarla muchas veces por prejuicios.reconocimiento

Hagamos un pequeño esfuerzo, rompamos rutinas y durante el cierre del ejercicio, premiemos todas las contribuciones creativas e innovadoras acaecidas en el transcurso del año. Abramos las puertas y las expectativas a nuestros colaboradores para repetirlo en el año que comienza.

Reconocer a las personas es impulsarlas a dar lo mejor de sí mismos.

Muy Feliz Año Nuevo.