¿Eres un desempleado activo o reactivo?

Estás desempleado y ¿qué haces?

Sólo puedes tener dos actitudes frente a eso. Una es, andar quejándote y peleado con el mundo y con tus circunstancias por lo mal que va el país, porque no tieneS oportunidades, porque eres demasiado joven, o demasiado viejo, porque la formación es muy cara y no te la puedes permitir, o mejor aún, ni se te ocurre que puedes aprovechar este momento de tu vida para formarte. Buscas cualquier ayuda económica que puedan ofrecerte, te quejas de que el sistema te obligue a renovar tu demanda de empleo cada tres meses. Si total, ¿para qué?  Nunca te han llamado, ni te han enviado una oferta de empleo a tu casa, …

Te pasas los lunes al sol, y los martes, y los miércoles,… llega el domingo y tú, sigues tomando el sol. Moreno estás, eso es cierto.  Y que sigues desempleado y con menos posibilidades que antes de encontrar un puesto de trabajo, también. Te has comportado de una forma reactiva frente a tus circunstancias.

Mientras tú te has puesto moreno, hay personas que partieron del mismo punto de salida que tú, es decir, de una situación de desempleo y optaron por tener la otra actitud posible, ser una persona activa frente a sus circunstancias.

¿Qué puedes hacer para ser activo frente a tu búsqueda de empleo?

  1. Conócete muy muy muy bien: debes estudiar tu perfil y no solo me refiero a la formación académica y a la experiencia laboral. Sé consciente de tus valores y capacidades. Conoce tu desempeño de actividad. Revisa la experiencia vital y profesional que tienes.

       2. Talento: es el momento de que pienses cuál es tu talento.  Piensa en aquellas cosas que se te han dado bien desde siempre, las que te gusta hacer, aquellas en las que fluyes… A              partir de ahí, puedes establecer si quieres y debes mantenerte en el mismo sector profesional en el que has estado hasta ahora, o es el momento de reinventarte.

       3. Define tu misión y visión frente a tu situación: define tu punto de partida y sobre todo, define a dónde quieres llegar; tenlo claro y pon foco en ello. Todas las acciones que                    establezcas a partir de ahora deben ir enfocadas a conseguir tu visión.

       4. Establece un plan de acción: una hoja de ruta en la que tengas claro los pasos a seguir para finalmente conseguir el objetivo de tu inserción en el mercado laboral.

       5. Elabora listas: las listas ayudan en la organización, puedes hacer listas de las empresas de tu sector a las que presentar tu auto candidatura, de las agencias de colocación a las que visitar, de los portales de internet en los que incluir tu cv, de los contactos que pueden ayudarte en la búsqueda de empleo, de los centros de formación a los que acudir a informarte y a formarte…

       6. Pon fechas: establece fechas para todas las tareas de tu plan de acción. Sin  las agendas, tienes más posibilidades de que se diluyen y no llegues a hacerlas nunca.

Por último, ten claro, que solo depende de ti, la actitud con la que te enfrentas a tus circunstancias.