Emprendedores de película

Hace unos días vi  un anuncio  (de una conocida marca de productos sin lactosa)  en el que el protagonista es presentado con la etiqueta  #emprendedor  y se le ve (sobre todo)  en situaciones de especial relax y cuidado personal: un magnífico desayuno, un amanecer en la playa haciendo surf,….

Sé que al protagonista no le han regalado nada de  lo que ha conseguido, que se ha currado muy mucho su éxito. Y estoy segurísima de que, para disfrutar esos pequeños placeres, tiene que sacrificar otras cosas, como lo haces tú o lo hago yo.

Lo que me molesta de ese anuncio  (y otros similares)  es que nos presenta a un  “emprendedor de Hollywood”: alguien con mucho éxito, que gestiona sus redes y trata con sus clientes directamente; que compatibiliza su vida personal y laboral sin problemas y hasta es capaz de cuidar de su salud.

Ojalá a Raúl (el protagonista del anuncio) le vaya así de bien y su vida sea tan buena como refleja el anuncio. Y, si lee estas líneas y puede y quiere, que me cuente cómo lo hace: le estaré eternamente agradecida.

Porque me molesta que se idealice tanto la imagen de l@s emprendedor@s; y no sólo porque la realidad no sea así, sino -sobre todo-  porque se nos engaña.

Sí;  cuando nos dicen que debemos aspirar a ser nuestr@s propi@s jefes, se nos engaña; cuando se nos dice que hay ayudas para emprender, nos engañan;  cuando te dicen que si estás sin trabajar es porque quieres porque puedes montar un negocio propio en 24 horas y por poco dinero,…. nos engañan, nos desprecian y nos ofenden.

Porque, igual que no tod@s podemos ser médicos, abogadas, cantantes, pintores…, no tod@s servimos para emprendedor@s…  Porque  “las ayudas” son muy limitadas en cuantía y duración….Porque no tod@s somos capaces de encontrar un nicho de mercado que nos haga salir adelante…. Porque, en este país, la cultura del emprendimiento la estamos implantado de forma artificial y a “toda leche”,  con una visión muy cortoplacista: que la gente emprenda para darle un “lavaíllo” a las cifras del paro… y a las conciencias de los poderes públicos.

Yo soy autónoma/empresaria/emprendedora…. me da igual la palabra con la que se me intente definir (esto es como lo de corredor/jogger/runner). Y, cuando me preguntan, el primer consejo que doy es: no emprendas como tabla de salvación frente al paro, porque el primer pilar que necesitas para emprender (querer) te falla

Asumámoslo:  igual que sólo hay una  “Pretty Woman”,  sólo hay un@s poc@s emprendedor@s de película.